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El paro juvenil en España

La depresión producida por el paro en EspañaLa crisis ha aumentado notablemente la tasa de paro en España, afectando sobre todo a los jóvenes. De hecho, el país tiene el mayor número de desempleados jóvenes de la UE, tasa que llega a cuadruplicar la mundial
Datos estadísticos

Diversos estudios y estadísticas ponen de manifiesto la relación entre el mercado de trabajo y los jóvenes que, en el caso de España, no es nada halagüeña. El desempleo juvenil ha crecido notablemente en los últimos años, sobre todo, como consecuencia de la crisis. De hecho, la tasa de paro en España de los menores de 25 años es del 48,56%, porcentaje que supone el doble de la media videos jovencitas europea, situada en el 22,3%, según los últimos datos difundidos por Eurostat. Un dato que, comparado a nivel mundial, tampoco es favorable. La tasa de paro juvenil prácticamente cuadruplica la media del 12,3%.

El desempleo juvenil también se constata con otros indicadores como la Encuesta de Población Activa (EPA), en la que se refleja también la alta tasa de paro y la práctica pérdida de toda una generación de jóvenes con alta formación académica que se hallan en situación de desempleo. Y es que tan sólo en los últimos tres años, la tasa de desempleo juvenil se ha triplicado desde el 16,92% que se registró en el año 2006. El incremento se acentúa en el último año, período en el que la tasa de paro entre los jóvenes se elevó en casi seis puntos.

Además, España también lidera el ranking de países con más Ni-nis, es decir, jóvenes que ni estudian ni trabajan. Según datos del Instituto de Estudios Económicos (IEE), la tasa de inactivos entre 20 y 24 años llega al 26,3% en España. Una cifra que ha aumentado notablemente desde el año 2007, ejercicio en el que era del 17,2%.

Precisamente, la falta de formación y de cualificación profesional es una de las causas que explican el alto desempleo juvenil en España, según diferentes informes, así como el desequilibro existente entre la formación universitaria y las cualificaciones que demanda el mercado laboral, factor este último que explicaría el desempleo juvenil en jóvenes bien formados que, presentan, incluso, un exceso de titulación.
Buscando alternativas

Ante las escasas posibilidades de encontrar un puesto de trabajo en España, muchos jóvenes están pensando en marcharse a otros países a trabajar, aprovechando las ofertas laborales que se están lanzando desde otros países para atraer talento español. Es el caso de Alemania, que ha puesto en marcha en el último año varias convocatorias de ofertas laborales, que sobre todo se han dirigido a ingenieros. Y han sido aprovechadas por los jóvenes porque, según datos de un informe de Adecco, alrededor de 300.000 jóvenes españoles se han ido a trabajar a Alemania desde el inicio de la crisis.

Alemania es uno de los países con la tasa de paro juvenil más baja de la Unión Europea y a nivel mundial. Los jóvenes de menos de 25 años que no tienen empleo representan una cuota del 6,3%, según los últimos datos del Gobierno alemán correspondientes al mes de febrero de este año. Un porcentaje que esperan que se reduzca en este ejercicio hasta situarse por debajo del 5%.

Alemania no ha sido el único país al que los jóvenes se han marchado. Noruega y Suecia con la convocatoria también de ofertas laborales han sido otros de los destinos elegidos por los jóvenes, al igual que economías emergentes como Brasil o países latinoamericanos que en determinados sectores de actividad están generando empleo.

Funcionamiento de las ONGs, una financiación transparente

participantes

El equilibrio presupestarioLas ONGs han estado en el punto de mira por su financiación, ya que se considera que no siempre se establece una total transparencia sobre cómo se financian realmente estas organizaciones y a qué se destinan los recursos
Cuotas

La financiación de una ONG no siempre está clara. Normalmente, su financiación se produce a través de diversos cauces. Uno de ellos son las subvenciones concedidas a través de las administraciones públicas –ya sean ayuntamientos, comunidades autónomas, ministerios, organizaciones internacionales, Unión Europea…-, vía que suele ser la principal, ya que alrededor del 61,3% de los recursos económicos de los que disponen tienden a proceder de las comunidades autónomas o del Estado.

No obstante, este porcentaje está descendiendo como consecuencia de la crisis y de los ajustes que están realizando las administraciones públicas para conseguir cumplir con el objetivo del déficit. Según el estudio de Maduras XXX ‘Los ingresos de las ONG de Acción Social’, realizado por la Fundación Empresa y Sociedad, los fondos recibidos por las organizaciones sociales y que proceden de las administraciones públicas han registrado una caída de entre el 5% y el 20% en el año 2010.

Sin embargo, hay ONG que renuncian a tener financiación pública, de manera que sólo cuentan con financiación privada, vía que puede suponer entre un 35% del total de los recursos económicos disponibles. Entre estas posibles fuentes de financiación se hallan por ejemplo diversas instituciones, empresas o bien cajas a través de sus obras sociales dentro de las que se destina partidas para proyectos de cooperación.

Dentro de esa financiación privada, una ONG también se financia con las aportaciones económicas y cuotas que pueden pagar sus miembros, además de con otros recursos videos gays particulares que les puedan aportar, sobre todo, en el caso de las que tienen fines sociales y en las que, habitualmente, además de recibir cuantías económicas, recogen otros enseres como ropa o alimentos para distribuirlos entre las personas con necesidades.
Diversificar la financiación

Con el fin de incrementar la transparencia en la financiación de las ONG, diversos colectivos y entidades han abogado por diversificar la recaudación de fondos. En este sentido, desde la Fundación Lealtad, que realizó un análisis de 140 organizaciones del tercer sector, se aboga por que una ONG no perciba más del 50% de sus fondos de una sola fuente de financiación.

Un hecho con el que se considera que puede aumentar su transparencia, pero también mejorar su actividad al no verse dificultada como consecuencia de la merma o retirada de esa fuente de ingresos.

Igualmente, se debería tener más en cuenta la voluntad del donante o de las personas que a título particular realizan aportaciones a la ONG para que esos fondos se destinen realmente a esos fines, lo que podría redundar de forma positiva a su vez en un incremento de los fondos que se recauden por esta vía, ya que el desconocimiento de a qué se destina realmente el dinero es uno de los motivos que frenan a las personas a colaborar o hacerlo de forma más activa con una ONG.

En esta línea se aboga por solicitar a la persona que realice la donación su consentimiento para poder utilizarlo para otros fines a los que inicialmente realizaba su aportación en todos aquellos casos en los que no se pueda cumplir su voluntad.